• 23 enero, 2026 20:44

Siguen los problemas con los funcionarios libertarios: ahora es el turno de el jefe de la DGI

Andrés Vázquez titular DGI.

El nuevo jefe de la DGI ascendió a su pareja una semana después de asumir el cargo, promovió a María Eugenia Fanelli a un puesto clave con un aumento salarial significativo, generando cuestionamientos internos.

Apenas siete días luego de ser designado como titular de la Dirección General Impositiva (DGI) por el presidente Javier Milei, Andrés Vázquez firmó el ascenso de su pareja, María Eugenia Fanelli, a un cargo de alta relevancia dentro del organismo, salteando rangos intermedios y con un aumento salarial importante.

La disposición, firmada únicamente por Vázquez, generó que Fanelli pasara de ocupar una jefatura de sección técnico-jurídica, con un sueldo neto aproximado de entre 3,8 y 4,2 millones de pesos, a liderar la Dirección Regional Centro II de la Ciudad de Buenos Aires. Este puesto, uno de los más importantes en el área metropolitana, implica la fiscalización de medianas y grandes empresas y conlleva un salario que oscila entre los 7 y 8 millones de pesos.

El nombramiento, registrado en la Disposición 182/2024, además implicó el traslado de Luciano Botto Rostom, quien ocupaba previamente el cargo, a la Dirección Regional de Mercedes.

El Código de Ética del organismo prohíbe explícitamente la intervención en cuestiones donde exista un interés personal o vínculo conyugal. No obstante y a pesar de la normativa, fuentes internas describieron la promoción como “inusual” y “anormal”, al considerar que podría colisionar con dichas normativas éticas.

El vínculo entre Vázquez y Fanelli se remonta a años atrás, cuando coincidieron en la Dirección Regional Sur Metropolitana. A pesar de las controversias que rodearon su carrera, incluido un sobreseimiento judicial en una causa por cuentas no declaradas en el extranjero, Vázquez recuperó relevancia política luego de la llegada de Javier Milei al poder.

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