Gabriel Gusso, aseveró que si el salario de “dos millones y medio de pesos” que exigen para los choferes “no se llega a dar en el transcurso del día” irán hacia un paro “por tiempo indeterminado”.
Sin embargo, el gremio desconoció horas más tarde a Gusso como vocero, lo cual refleja un grave conflicto interno dentro del gremio de transporte.
En declaraciones a NA, Gusso expresó que el presidente Javier Milei debe llamar al titular de UTA, Roberto Fernández y “poner la plata” que piden; y además, alertó que que ya no quieren «más promesas” por parte del Gobierno Nacional.
“Las bases le están pidiendo al Consejo Ejecutivo Nacional un plan de lucha que va a partir de una asamblea. Si el reclamo no es escuchado, se va a pedir el paro por tiempo indeterminado. Vamos a ir para adelante, no vamos a dar un paso para atrás. Estamos firmes”, apuntó Gusso.
imultáneamente, y a partir de las 13.30, choferes de la línea 148 realizaron una manifestación en Puente Saavedra, en apoyo al reclamo salarial y al paro llevado adelante a nivel nacional.
Asimismo, Gusso señaló que los trabajadores del transporte “quieren cobrar lo que les corresponde” y que, en estos momentos, “no quieren participar de la negociación de subsidios” ni de los aumentos del boleto, porque sería “dilatar” el reclamo que están haciendo hoy.
“Si me llegan a pagar los empresarios yo los defiendo también contra el Gobierno por el tema de los subsidios y el boleto… Damos la charla, conozco el tema, pero yo me tengo que centrar en el salario que es dos millones y medio para el trabajador”, destacó.
Y destacó la importancia de la tarea de los choferes y que, como sindicato, no pueden permitir que tengan dos trabajos para llegar a fin de mes porque eso pondría en peligro su propia vida y la de los pasajeros.
«Tienen que estar atentos para poder conducir el vehículo. Si están cansados, se duermen, pueden chocar y ponen en riesgo a la gente que va en el pasaje, a la que está en la ciudad o en la ruta», destacó. «No se le puede pedir que se busque otro trabajo porque tiene que descansar. No puede pestañear con semejante mole porque hace un desastre y después empezamos a lamentar cosas», añadió. «Es una responsabilidad muy grande que tienen ellos manejando y nosotros como sindicalistas, para representarlos”, finalizó Gusso.
