El presidente Javier Milei utilizó la cadena nacional este viernes por la noche para enviar un fuerte y desproporcionado mensaje a la oposición y ratificar el rumbo de su gobierno, con una frase desafiante que marcó el tono de su discurso: «Si ustedes quieren volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante», expresó.
Según se supo, a partir de la desgrabación oficial, el presidente defendió a ultranza su política de ajuste y el superávit fiscal, al que calificó como «la piedra angular para que la recuperación económica sea sostenible en el tiempo y se transforme en crecimiento genuino». En ese contexto, fundamentó y justificó su decisión de vetar las leyes de aumento a jubilados, moratoria previsional y emergencia en discapacidad.
«Usando causas nobles como excusas, promulgan leyes que irremediablemente llevan a la quiebra nacional», aseguró el Presidente, y añadió: «lamentablemente esto no se trata de que los jubilados, los docentes o los discapacitados tengan mejores ingresos, esto se trata de poder, esto se trata de una clase política que hace dos años perdió el poder y van a hacer cualquier cosa con tal de recuperarlo sin importar si eso implica destruir la estabilidad que tanto nos ha costado conseguir».
Dos medidas para «amurallar el déficit cero»
En su mensaje, el Presidente anunció dos medidas para, de acuerdo a sus dichos, «amurallar el déficit cero»:
Prohibición de financiamiento con emisión: «El día lunes firmaré una instrucción al Ministerio de Economía de la Nación para prohibir que el Tesoro financie el gasto primario con emisión monetaria. El Tesoro Nacional, mediante este acto, no podrá solicitar dinero prestado al Banco Central para financiar su gasto. Esta es una medida que, si bien en la práctica ya implementábamos, hoy la estamos formalizando».
Ley para penalizar el déficit: «En los próximos días estaré enviando un proyecto de ley al Congreso para penalizar la aprobación de presupuestos nacionales que incurran en déficit fiscal. Este proyecto establece una regla fiscal estricta que le exige al sector público nacional obtener un resultado financiero con equilibrio o superávit. Cada peso nuevo que quieran gastar tiene que tener un nombre y un apellido; tienen que decir de dónde sale y a quién se lo sacan».
El Presidente finalizó su discurso con un mensaje rotundo: «No vamos a volver atrás, no vamos a volver al pasado, no vamos a volver al sendero de la decadencia, y al Congreso le digo: si ustedes quieren volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante».
