• 24 enero, 2026 02:53

Continúa la medida de fuerza de La Fraternidad: los trenes circulan a 30 kilómetros por hora

Los conductores de las formaciones trabajan «a reglamento» y no circulan a más de 30 kilómetros por hora. Hay demoras y cancelaciones en todas las líneas.

Los conductores de trenes continúan la protesta que se inició este lunes. El “trabajo a reglamento”, consiste en no circular a más de 30 kilómetros por hora, que realiza el gremio La Fraternidad en demanda de “mayores medidas de seguridad”, genera demoras y cancelaciones en los servicios ferroviarios urbanos, además de la bronca de la gente.

Desde el Gobierno nacional consideraron como “extorsivas” las medidas de fuerza y las atribuyeron a la intención de negociar “un aumento salarial superior al que se firmó con el resto de los sindicatos ferroviarios”, señalaron fuentes gubernamentales.

Los conductores de las formaciones mantienen una velocidad que no supera los 30 kilómetros por hora, lo cual generó, primero demoras en las partidas y posteriormente cancelaciones al superponerse los horarios, en momentos en que el movimiento es más intenso por la vuelta a casa, y durante la llegada a los lugares de trabajo.

La medida fue informada por el sindicato de La Fraternidad a través de folletos que fueron repartidos en las distintas estaciones, en las cuales se reclamaba por “mayores condiciones de seguridad” y se advertía que, debido a la “emergencia ferroviaria”, se estaba “ante una de las peores crisis ferroviarias”, indicó el texto.

En el folleto solicitan con urgencia, repuestos y reparaciones y obras en las vías para seguridad y confort, así como la actualización del sistema de comunicación y señales.

Fuentes gubernamentales indicaron por su parte que “esta vez no tomaron la decisión de ir a un paro, pero hacen esta medida de reducir la velocidad de los trenes, que es lo que más jode a la gente, con la excusa de que el sistema ferroviario está en emergencia”.

“A ese reclamo el gobierno le dice, que sí, claro, está en emergencia ferroviaria y por eso decidió en mayo declararlo en emergencia con un presupuesto complementario de 1.3 billones de pesos. Pero el estado calamitoso es de hace muchos años y producto del manejo de gobiernos que no invirtieron en vías ni señales ni repuestos ferroviarios, con tal de destinar recursos a obras para propaganda política”, agregaron.

Y subrayan que “el propio gremio de Omar Maturano (La Fraternidad), tenía a su representante en el gobierno de Alberto Fernández: el subsecretario de transporte ferroviario era Agustín Special, integrante del sindicato, cumpliendo el rol durante los 4 años de gestión del área que debe velar por la seguridad operacional”.

Remarcan que “este gobierno no va ceder ante las extorsiones sindicalistas que para no perder sus intereses ponen en el medio de los reclamos a la gente. Contrario al 80% del sector ferroviario con quien firmamos paritaria el viernes y se les dio 3,5% entre noviembre y diciembre”.

Finalmente precisan que el 13 de junio de 2024, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, el Gobierno Nacional declaró la Emergencia Pública Ferroviaria y que el plan de acción definido contempla: La ejecución de 226 obras (de las cuales 45 ya están en ejecución); la compra de 3 locomotoras y 50 triplas diésel; la ampliación y mejoras en talleres y la incorporación de nueva tecnología y capacitaciones.

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