El embajador argentino en España, Wenceslao Bunge Saravia, desató una fuerte polémica y generó gran indignación tras gritar «¡Viva el rey!» en un acto oficial en homenaje al General José de San Martín, precisamente quien peleó por la independencia de la corona española.
El polémico episodio sucedió en la ciudad de Cádiz, donde el embajador fue el orador principal y entregó una ofrenda floral junto al alcalde local, Bruno García de León, en el marco del 175º Aniversario de la muerte del Libertador.
El insólito exabrupto del diplomático se dio en un contexto de máxima solemnidad patriótica, lo que acentuó la sorpresa y el malestar entre los presentes. La secuencia de los hechos fue tan contradictoria como repudiable.
Cita patriótica: En su discurso, Saravia recordó la célebre frase del General: «¡Seamos libres, que lo demás no importa nada!».
Grito monárquico: Inmediatamente después de la cita y en medio de los aplausos, el embajador se envalentonó y lanzó el grito de «¡Viva el rey!».
La exclamación sorprendió a los presentes y generó indignación entre los argentinos por la contradicción histórica y simbólica del mensaje.
La cuenta oficial de la embajada argentina en redes sociales señaló en su publicación el discurso del embajador sobre los lazos históricos y la frase de San Martín, pero no hizo ninguna referencia a la proclama que desató el escándalo.
