Por amplia mayoría, el Senado convirtió anoche en ley la declaración de emergencia en pediatría por un año, bajo la insignia del Garrahan, y los fondos para universidades nacionales, y le dio un nuevo golpe al plan económico del Gobierno nacional.
En primer término, la Cámara alta trató una serie de decretos que el Gobierno dictó con las facultades delegadas, que le otorgó el propio Congreso, y que tenían que ver con el cierre o reestructuración de organismos como Vialidad, el INTI y el INTA, el Banco Nacional de Datos Genéticos y oficinas de Cultura. Además se votaron los Decretos que desregularizaron el régimen de la Marina Mercante y afectaba el derecho a huelga. La oposición se impuso por amplia mayoría y La Libertad Avanza, con sus aliados, no logró reunir más de 13 votos a su favor.
Posteriormente, el Senado pasó a tratar los proyectos que llegaban con media sanción de Diputados, y allí, se dio la derrota más virulenta para el oficialismo.
En lo que tiene que ver con el proyecto sobre financiamiento universitario, la oposición logró aprobarlo con 58 votos afirmativos, 10 negativos y 3 abstenciones. Mientras que la ley que declara la emergencia sanitaria de la salud pediátrica y las residencias nacionales en salud, fue aprobada con 62 votos favorables y 10 en contra.
Milei ya trabaja en los vetos
Luego de la sesión en el Senado, se descuenta que el presidente Javier Milei aplicará un nuevo veto sobre estas normas. Siempre bajo el mismo argumento de preservar el equilibrio fiscal, el presidente aplicará la misma medida con las que había intentado frenar la declaración de emergencia en discapacidad y el aumento de jubilaciones.
De todos modos, el veto es una herramienta que parece irse desgastando. Pasa que al Gobierno le cuesta mucho reunir las adhesiones necesarias para blindar sus medidas en el Congreso.
En este contexto, la Casa Rosada pone todas sus fichas al recambio legislativo previsto para fin de año.
