• 24 enero, 2026 05:02

La Cámara de Diputados gastó $2 mil millones en pasajes de avión que no fueron detallados

En total fueron 27.771 pasajes aéreos y terrestres que financió la Cámara baja en el primer semestre. Se abre el debate sobre si el Congreso debe financiar actividades políticas.

En el primer semestre de 2024 la Cámara de Diputados financió 27.771 pasajes de avión y terrestres, el dato se extrae de la información oficial que publicó el organismo legislativo. Esto da un promedio de 108 billetes por diputado durante los primeros seis meses.

Cada pasaje aéreo costó en promedio $186.446,17. Si se tiene en cuenta que de los 27 mil totales, 15.042 fueron en avión, sólo en el primer semestre se destinaron $2.804.523.346,3.

Desde el entorno de Martín Menem, titular de la Cámara baja, aclararon que la gestión del riojano «logró un ahorro anual de 12.336 pasajes que implicó $2.300.000.000 menos de gasto».

“Profundizando el mandato de austeridad encomendado por el Presidente Javier Milei, la Cámara de Diputados de la Nación continúa auditando sus gastos y funciones”, indicó Menem en marzo cuando dio a conocer que la Cámara baja reducía la cantidad de pasajes por diputado y el uso de los salones VIP.

Los 27 mil pasajes emitidos por la Cámara baja no implica necesariamente que los hayan usado los diputados. Cada año, los jefes de despacho reciben un menú de cinco opciones para elegir cómo se conforma el componente de traslados en sus dietas.

Comprobante de pasaje que Diputados le entrega a legisladores.

Esto se divide en pasajes aéreos nominados (que son para el diputado y no pueden se transferidos), innominados (que pueden ser usados por cualquier persona, sea el diputado, trabajadores del despacho, o cualquier otro ciudadano) e innominados terrestres (que se usa comúnmente para pasajes de colectivos de larga distancia).

La opción uno incluye 10 nominados, 10 innominados, 16 innominados terrestres y nada de dinero. La dos, 10 nominados, 10 innominados, cero innominados terrestres y un monto de $173.412,57. La tercera,10 nominados, cero innominados, 16 innominados terrestres y un monto de $433.531,41. La cuarta, 10 aéreos nominados y cero innominados e innominados terrestres, con un monto de $606.943,98. La quinta opción no contempla pasaje de ningún tipo y un monto de $789.027,17.

La gran mayoría de los diputados elige la primera de las opciones, la que incluye más cantidad de pasajes y nada de dinero. «Simplemente porque quedó desactualizado el monto y los pasajes a la larga los terminas usando», señaló un legislador, con un razonamiento que comparten desde los distintos bloques.

En el listado que publicó el área de Transparencia de la Cámara de Diputados llama la atención algunos viajes desde el aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires con destino a Mar del Plata, en enero o febrero, plena temporada alta de La Feliz. Incluso muchos de ellos no son ni de la Capital Federal ni de la ciudad balnearia.

Muchos de estos diputados indicaron que no viajaron ellos mismos. El documento que se publicó no distingue quién viajó efectivamente, sí dice desde qué despacho se pidió el pasaje. «Esos pasajes son parte de la dieta que cobramos cada mes. Por tener esos pasajes nosotros recibimos menos dinero, entonces, lo que hacemos con eso es decisión nuestra. Porque es la remuneración que tenemos», precisó un diputado. «Después habría que dar la discusión de si está bien o mal que el Congreso pague de esa forma», señaló.

Desde el Frente de Izquierda, que aglutina a cinco diputados, tienen una postura unificada en este tema. «En nuestro caso los pasajes nominados se utilizan para viajes al interior, para estar presentes en luchas populares como huelgas docentes, dar charlas o participar de asambleas o plenarios con la militancia», destacaron.

Y añadieron que:»El resto de los pasajes, cuando se usan, los utilizan los compañeros asesores, legisladores de otras provincias para viajar a reuniones nacionales en Buenos Aires, dirigentes de organismos de derechos humanos para hacerse presentes en luchas o conflictos, otras organizaciones y referentes del interior para audiencias publicas y para coordinar la actividad con las bancas del interior, etc».

Hasta 2018 funcionó un sistema distinto. Los diputados tenían una cantidad de pasajes por mes, que los legisladores apodaron «chequera». A fin de mes podían acercarse a una ventanilla y canjearlo por plata. Eso dejó de funcionar en la gestión de la Cámara baja de Emilio Monzó y se avanzó con este modelo de cinco opciones que no permiten un canje por dinero.

«Lo que siempre recomendamos es que no haya un número de pasajes determinado para los legisladores, sino que sea demanda con una justificación clara de para qué se utilizan», indicó Pablo Secchi, director ejecutivo de Poder Ciudadano, una organización que se define «apartidaria» y «que busca crear entornos de integridad con actores públicos y privados».

«No importa si viajan 50 veces en un mes, si es necesario que lo hagan porque su función se lo requiere», apuntó y destacó: «Me preocupa que tengan pasajes de más, y que se utilicen para cosas que no se deben». Como contrapropuesta dijo: «Siempre pensé más en un sistema que sea a demanda de los legisladores, obviamente con un límite lógico, pero que inclusive si uno necesita algún pasaje más por alguna cuestión en particular, lo pueda utilizar».

En contraposición a este argumento, los diputados que defienden el uso de estos pasajes para su actividad política, que son la mayoría en todos los bloques, precisan que «no puede depender de la Presidencia de la Cámara de Diputados la definición de quién baja y quién no». «Si yo necesito viajar a una provincia por una reunión relacionada a mi actividad parlamentaria que puede desfavorecer al oficialismo ¿por qué Menem tiene que decidir si tengo o no el pasaje?», indicó un diputado que eligió mantenerse en el anonimato para esta publicación.

Secchi expresó: «Bueno, puede haber un número de pasajes establecido, que sea limitado para poder ser controlado y después que se pida autorización por otro tipo de viajes». «Y si no, en el otro sentido es que tengan la cantidad de pasajes que tengan, pero que expliquen cada pasaje para qué fue utilizado. No es que lo tengan a disposición para hacer lo que ellos quieran», añadió.

«Debe primar la transparencia ante todo», remarcó el referente de Poder Ciudadano. Para eso, señaló que es necesario «explicar el viaje a dónde es, para qué fue utilizado, quién lo viajó», agregó el especialista. Para él esto debe darse en un marco donde se permita que algunos pasajes puedan ser transferidos. «Hay casos donde decían ‘se lo dábamos a gente que quizás tiene que venir a un hospital o algo por el estilo’, y la pregunta es si esa es la función de un diputado», ejemplificó y destacó: «A mí me parece que no».

Por Toni Riccobene

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